PRIMERA ETAPA CUMPLIDA
Cuando llegué al aeropuerto de Guatemala después de 40 horas de viaje, fue una gran alegría ver caras conocidas a la salida de la aduana: Lucas y Paqui, un matrimonio amigo de Málaga que trabajan aquí como técnicos en emisoras de radio, junto a su hija Elisabeth, un regalo que les ha dado esta tierra verde y paradisíaca.
Montamos en el carro, como dicen aquí al coche, y nos dirijimos hacia Chichicastenango, a 150 kilometros de la capital. Fueron casi cinco horas de viaje, porque la carretera estaba cortada en algunos tramos debido a la última tormenta tropical en forma de lluvias torrenciales, que provocó numerosos desprendimientos y corrimientos de tierras, y también daños en escuelas, casitas y todo tipo de edificios, además de alguna desgracia personal. Precisamente por el camino nos detuvimos en una aldea donde parte de una montaña se había venido abajo y había sepultado parcialmente la única escuela de la zona ; una construcción bastante frágil, con techo de Uralita o chapón, que se vino abajo enseguida con el peso de la tierra y llenó el interior de la escuela de tierra. Ahora los niños están dando las clases en el exterior. La foto es precisamente de esa escuela.
Las construcciones en esta zona son muy parecidas todas : una planta baja con unas habitaciones, un baño y poco más. Los que más dinero tienen pueden construir una casita con dos o tres plantas, en esto se nota el poder adquisitivo en estos lugares.
Y cuando sorteamos todos los obstáculos, y llegamos a casa, me metí en la cama y estuve más de diez horas durmiendo en horizontal. Al fin descansé, después de 44 horas de viajes.
Y mañana al Mercado de Chichicastenango y de visita por la comarca.



¡Cuídate! ... y sigue contándonos.
ANT. J. ORTEGA
Escribir un comentario